Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris ABC. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris ABC. Mostrar tots els missatges

11/2/10

Premis Ciutat de Barcelona 2010


García Espuche, Francesc Serés y Antonio Gamoneda, premios Ciudad Barcelona
El Premio Agustí Duran i Sanpere de Historia de Barcelona 2009 ha sido otorgado, por unanimidad, a la obra "La ciutat del Born.
Barcelona 1700", de Albert Garcia Espuche, editado por el Ayuntamiento de Barcelona, un trabajo sobre la Barcelona de finales del siglo XVII, su economía, relaciones sociales y vida cotidiana.
El jurado considera que "es un estudio exhaustivo y pionero en el campo de la microhistoria, probablemente el más exitoso que se ha hecho a escala europea, capaz de combinar la mirada local con la visión más global".
Presidido por Ferran Mascarell, el jurado estaba formado además por Borja de Riquer, Carme Molinero y Joaquim Albareda, quienes han dedicado una mención especial a la obra "Atlas de la Guerra Civil en Barcelona", dirigido por Gabriel Cardona y Manuel Esteban y editado por Edicions 62, "por su valiosa y monumental tarea de recogida de información sobre la ciudad en una etapa histórica tan relevante".
El jurado de Literatura Catalana, formado por Dolors Oller (presidenta), Pere Ballart, Gemma Lienas, Guillem Terribas y Pere Rovira, ha otorgado el premio, por mayoría, a Francesc Serés, por la obra "Contes russos", editado por Quaderns Crema, del que ha destacado "su extraordinaria construcción imaginativa, diversidad de registros, y sabia combinación de lirismo y análisis social".
El jurado de Literatura en Lengua Castellana, formado por Cristina Fernández-Cubas (presidenta), Ignacio Echevarría, Flavia Company, Matías Néspolo y Jaime Siles, ha concedido el galardón, por mayoría, a Antonio Gamoneda por el libro "Un armario lleno de sombra", editado por Galaxia Gutenberg, "por la ejemplaridad de su prosa y su valor moral como testimonio de toda una época".
EFE Publicat a l'ABC 03.02.10

29/1/10

Josep Campmajó desembarca en la literatura con una obra de locos y sueños


Josep Campmajó ha querido estructurar su primera novela en capítulos cortos, muy diferenciados entre ellos, con una técnica que "da luz a base de flashes y cuanto más cercanos están unos de los otros, más luz se acaba haciendo", ha aclarado.
Así, la trama que aparenta complicada y casi ininteligible al principio, se va aclarando (aunque nunca del todo) a medida que el lector pasa las páginas: "es como un rompecabezas que en el momento de la segunda lectura, todo adquiere otro matiz", ha afirmado el editor de Amsterdam, Jordi Rourera.
Rourera ha añadido que "es un atrevimiento hacer una novela que se aleje tanto del modelo de novela al uso", y ha calificado el estilo de una mezcla entre Lynch y Hitchcock, tanto por los elementos de misterio como por lo visual de las escenas que evoca.
Sobre esto, Campmajó ha explicado que le gusta "que el texto se convierta en imágenes" y por esta razón se siente identificado con el turco Orhan Pamuk y con Josep Maria Fonalleras.
De hecho, Campmajó ha reconocido que su libro es "más una crónica que una invención" y ha añadido que ha buscado en su vida para resolver los sentimientos de los personajes: "el loco me permite hablar de cosas que como Josep Campmajó no puedo hablar".
Sentimientos como el amor, la pasión, el odio o la religión son constantes en el discurso del loco protagonista, al que se intercalan los sueños de una mujer y unos poemas "haiku" que vertebran todo el texto.
"Esta novela es un acto sinvergüenza e inconsciente de alguien que se soltó y lo contó", ha afirmado el librero de la Llibreria 22 de Girona y miembro del jurado del premio, Guillem Terribas, que ha completado su visión de la obra diciendo que "una persona que escribe esto, o ha escrito mucho, o no le importa lo que salga".
Guillem Terribas ha explicado que el premio Just Maria Casero apuesta por escritores noveles o poco conocidos y que, en los últimos años, el jurado se ha inclinado más hacia autores que cuentan buenas historias por encima de que las escriban muy bien: "el estilo puede arreglarse, pero una buena historia no".
El premio Just Maria Casero es un certamen literario de novela corta que convoca la Llibreria 22 de Girona desde hace 29 años.
EFE. Publicat a l'ABC el 29.01.09. Foto: Roger Casero

20/1/10

SPECTATOR IN BARCINO. Sergi Doria. Diari ABC 19.01.10




SOY buen fisonomista; no se me despinta una cara, pero casi nunca consigo asociarla a un nombre. Un ejemplo: Carles Monguilod, abogado penalista, experto orador y amigo del alma tertuliana de Guillem Terribas en Can 22 de Girona. Coincidí con Monguilod en la librería y luego en el Ritz, la noche del premio Nadal. Seguía asociándolo al gremio librero-literario hasta que cayó en mis manos «Vint-i-cinc anys i un dia» (Ara llibres), recorrido por su trayectoria profesional y nuestra reciente historia judicial. Resulta que Monguilod es un célebre abogado penalista, pero también el alma de la tertulia en la 22. Un lector ilustre y avisado y un excelente escritor. O sea, que yo no andaba tan desorientado.
Pese al escepticismo de este senyor de Girona sobre la naturaleza efímera de los productos editoriales, sus «Vint-i-cinc anys i un dia» seguirán leyéndose con gusto por muchos años. Yo lo devoré en un día. Como en aquellos libros de Mario Verdaguer, Rossend Llates, Valentí Castanys, Amadeu Hurtado o Eugeni Xammar. Monguilod sabe espigar las anécdotas de categoría que llevan a reflexionar sobre las edades de un país. «Que tot el que es llegeixi grati en el lector l´espai del cervell que li desperti ganes de pensar» advierte. Una crónica atravesada por el mitificado Vaquilla, el secuestro de Maria Àngels Feliu y el calvario mediático a que fue sometida por el pionero de la telebasura Pepe Navarro. Historias de gitanos y barraquismo barroco de aromas lorquianos. Capítulos que superan cualquier serie judicial: desde el humilde asunto de oficio a las «causes célébres» con Garzón de por medio. Sórdidos locutorios carcelarios y hoteles de cinco estrellas. Narcotraficantes que requieren abogado defensor. Historias de cuernos dignas de Ugo Tognazzi. Y, sobre todo, un profundo conocimiento de la psicología nacional (que aquí quiere decir peninsular). Monguilod es un demócrata autocrítico que marca distancias con el pensamiento único que campa por estos pagos saturado de prejuicios ignorantes. El nacionalismo se cura viajando, aseveró Baroja. Y Monguilod lo constata en un magistral capítulo dedicado a dos juicios en Zamora: «Hi ha una cosa que sempre en pregunten quan explico les meves «aventures» de Zamora. Vares tenir cap problema en els dos juidicis amb tribunal popular pel fet de ser català? Va ser alguna dificultat l´idioma? La veritat és que sempre contesto el mateix: no. Mai no va haver cap problema. Al contrari. Em vaig sentir com a casa». Para Monguilod, las lenguas no deben ser «casus belli» sino fértil punto de encuentro abonado por la cultura: «El que ens separa de les persones no és la llengua, sinó el llenguatge», apunta.
Con la sabiduría que otorga la experiencia del «caminar per la vida», Monguilod suministra anécdotas de categoría. Memoria inteligente, noble y moral.

A la foto, Sergi Doria i la portada del llibre.